sábado, 10 de marzo de 2012

LIBROS JUVENILES

Libros Juveniles

Libros Juveniles suscripción

Link to Libros Juveniles

La torre de los mil tiempos.
Posted: 09 Mar 2012 11:48 AM PST
Ed. Magisterio Casals. Año 2001. A partir de 9 años.
Resumen: Aldo y Julia están como estudiantes de inglés en casa de los señores Wich, en Escocia. Allí descubrirán su secreto. En la torre de la casa hay un desván y allí un antiguo baúl. Será la forma de iniciar un viaje hasta la época de los vikingos.
Se han escrito muchos libros que narran viajes en el tiempo, de esa forma, la originalidad hay que buscarla en la forma de viajar, en el lugar y en las aventuras que suceden. La autora acierta sobre todo en los dos primeros puntos. Gracias a un baúl de mil años, perteneciente a una vikinga, serán crononautas absorbidos o expulsados por él. Un vez en Groenlandia, comenzarán los problemas.

jueves, 24 de noviembre de 2011

TESOROS DE LA LITERATURA INFANTIL CUBANA

Tesoros de la literatura infantil cubana

597-gal_06libfstandaloneprod_affiliate84.jpgPequeña como esos ”dos pies que caben en sólo un beso”, es la edición príncipe del Ismaelillo, que lleva una dedicatoria de puño y letra de su autor, José Martí. Allí, detrás de la urna de cristal que, más que protegerlo lo trae a los ojos de los estudiosos y del público que quiera admirarlo, se erige el libro histórico de 1882 como príncipe y caballero del imaginario de muchos niños-lectores de América, y también como estrella de la muestra 200 años de libros infantiles cubanos, que presenta la Biblioteca de la Universidad de Miami en la sede de la Cuban Heritage Collection hasta junio.
La exhibición se compone de una selección de la copiosa reserva de libros infantiles cubanos de la Colección, publicados desde el siglo XIX hasta la actualidad, tanto dentro de la isla como en los distintos puntos donde han estado exiliados sus autores –sorprende la cantidad que han sido publicados en Colombia. En la conferencia inaugural del jueves pasado, el investigador y escritor Antonio Orlando Rodríguez, autor de Panorama histórico de la literatura infantil en América Latina y el Caribe, pronunció las frases clave que resumen el espíritu de la muestra: ”Estos libros prueban que la palabra es el mejor juguete” y aspiramos “a garantizar que las nuevas generaciones puedan apreciar esta obra”.
La idea partió de una de las jóvenes bibliotecarias, Meiyolet Méndez, que se percató del caudal bibliográfico en literatura infantil y le propuso a Lesbia Orta Varona y Esperanza Varona, ambas ”guardianas” del tesoro de la Colección y pilares culturales, organizar la exhibición.
”Tenemos El Librito de los Cuentos, de Cirilo Villaverde”, informa Orta Varona, destacando el valor de la obra del autor de Cecilia Valdés, que se publicó en 1848, para servir como texto de lectura escolar a niños de 7 a 10 años de edad, ”un poco antes que Villaverde marchara al exilio”, cuenta Rodríguez en la conferencia, añadiendo que el novelista más importante del siglo XIX cubano fue maestro y por ello tenía interés especial en la literatura para niños.
También se pueden apreciar distintas ediciones de la revista La Edad de Oro, de la que Martí publicó cuatro números en 1889, ”con una concepción moderna y un lenguaje lleno de sentido, tratando temas como la independencia americana y el valor de las culturas indígenas”, resalta Rodríguez. De 1936 encontramos Romancero de la maestrilla, escrito por Renée Potts, una joven maestra de una escuela cercana al puerto habanero, que habla de tolerancia religiosa y multiculturalismo en una época en que eran temas desconocidos.
Otros títulos son Isla con sol, poemario de Emma Pérez; varias ediciones de Había una vez, cuentos populares adaptados por Herminio Almendros y Ruth Robés; Cuentos de Apolo, de Hilda Perera (1947), sobre un niño negro de 7 años que vive en un ingenio. El pájaro de lata, de Anita Arroyo, publicado durante la República para promover el patriotismo entre los pequeños. Sirve de frontera y de puente, Navidades para un niño cubano (1959), antología de la obra de algunos de los más importantes escritores cubanos, donde están presentes los que se fueron y los que se quedaron, único libro para niños ilustrado por el maestro René Portocarrero.
36-gal_06libbstandaloneprod_affiliate84.jpgSe exponen además otros grandes de la literatura cubana en sus incursiones en la creación para niños: Nicolás Guillén, con Por el mar de las Antillas anda un barco de papel, en colorida edición ilustrada por Horacio Elena y publicada en España; Onelio Jorge Cardoso, con El caballito blanco, donde se aprecian los paisajes, la flora y fauna cubanas, también protagonistas en el poemario de Armando Alvarez Bravo dedicado a su nieto, La belleza del físico mundo, por el que desfilan el cocuyo, el sinsonte, el manjuarí, el zunzún y la jicotea. De Daína Chaviano, País de dragones, para los jóvenes; y de Margarita Engle, que ganó con The Poet Slave of Cuba: A Biography of Juan Francisco Manzano, el más prestigioso galardón a la literatura infantil hispana en Estados Unidos, el Premio Pura Belpré 2008.

martes, 15 de noviembre de 2011

LIBROS JUVENILES

Canción de hielo y fuego/1 : Juego de tronos (George R.R. Martin)
Posted: 14 Nov 2011 10:44 AM PST
Editorial: Gigamesh. 832 páginas. 1ª ed Octubre 2002. De 12 años en adelante.
Es la primera parte de una colección de cinco libros: Canción de hielo y fuego.
Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddars Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida... y la de los suyos. En un mundo cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombrios y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes... y al lector.
Está considerada como un clásico y una de las mejores novelas de fantasia actuales. Tiene un gran número de personajes muy elaborados, y una trama sorprendente y que logra cautivarte.
Se ha hecho una adaptación para una serie de televisión.

lunes, 24 de octubre de 2011

SALA AMARILLA 2009.BLOGSPOT.COM

jueves 3 de diciembre de 2009


Trabajo integrado de música y plástica: “Los mandalas”


“Los mandalas son muy importantes en el budismo ya que sirven de instrumento para la meditación religiosa. Los más conocidos son de los monjes tibetanos: figuras gigantes hechas de arena de colores en el suelo de los monasterios cuya creación se prolonga durante semanas. Cuando el Mandala está terminado, los monjes lo destruyen, puesto que lo importante no es la obra de arte terminada, sino el proceso de su creación. El camino es la meta.”
(Extractado del libro “Mandalas”,de Marion y Werner Kustenmacher)


¿Qué es un Mandala?

La palabra Mandala tiene su origen en el sánscrito, el idioma clásico de la India y significa “círculo”. Así esta figura ha sido y es utilizada en representaciones artísticas y religiosas de muchas culturas como un símbolo de la perfección, el orden y el equilibrio.

El descubrimiento del círculo marca el comienzo de la cultura de los seres humanos. Uno de los mandalas más antiguos es el disco solar, la imagen del astro rey como generador de vida.

Las danzas de los primeros hombres y mujeres agricultores fueron las “Danzas circulares”, en ellas la tribu manifestaba el agradecimiento a la tierra por los bienes cosechados. Tomados de la mano se desplazaban con movimientos rítmicos hacia uno y otro lado, al centro y hacia los extremos del círculo que dibujaban, simbolizando la unión, la solidaridad, el equilibrio y la armonía.

El psiconalista C. G. Jung extendió el conocimiento de este término en la civilización occidental. Experimentó con la influencia que el trabajo con ellos provocaba en el plano emocional y refiriéndose a los mismos expresó que actuaban como “imanes para el material espiritual contradictorio de nuestro interior”.

Justficación del trabajo:

En la búsqueda de nuevas propuestas para los niños encuentro en los mandalas una interesante experiencia de producción artística, que incentiva los procesos de observación más minuciosos y logra nuevos conocimientos y comunicación a través de la plástica, la música, entrelazando y reafirmando conceptos con otras áreas y disciplinas tales como matemáticas , ciencias naturales y sociales.

Acercar estas obras milenarias, de exquisito gusto estético a los niños, no puede más que ayudarlos a crecer como personas más sensibles y respetuosas de la diversidad cultural.

Secuencias de trabajo

APRECIACIÓN DE MANDALAS

• Observar primero libremente. Acompañar la observación con música suave, instrumental y acorde al tema del mismo
• Reconocer los colores que predominan y el ritmo dado por éstos, es decir el orden que se establece mediante la utilización del color, por ejemplo: rojo, amarillo, amarillo, azul, rojo, amarillo, amarillo, azul...
• Comparar diseños figurativos (aparecen figuras reconocibles: flores, pájaros, etc.) o no figurativos.
• Reconocer las formas que aparecen. Contar cuántas se repiten.
• Reconocer y nombrar las figuras geométricas presentes en el diseño.
• Reconocer los diferentes tipos de simetría que podemos hallar en ellos.
• Identificar diferentes líneas: curvas, rectas, combinadas, finas, gruesas, etc.


BÚSQUEDA DE MANDALAS EN LA NATURALEZA

Investigar en enciclopedias y buscar formas que representen mandalas en la naturaleza: hojas de vegetales, una gota de agua, una huella dactilar, una sección de un tronco de árbol, una naranja, la caparazón de una tortuga, una flor o nuestros propios ojos.


REPRESENTACIÓN CORPORAL DE MANDALAS

• Realizar varias rondas alternando posiciones corporales entre cada niño con piernas abiertas / cerradas, tomados con las manos entrecruzadas, sentados con piernas extendidas y unidos por los pies, acostados con pies hacia fuera y brazos cruzados ,etc.
• En pequeños grupos inventar un “diseño” de ronda

• Recorrer un laberinto circular trazado con tiza y otro espiralado con una soga

• Aprender una “Danza circular” (Ejemplo:Bergêres , danza circular francesa medieval, "Taco y punta" danza infantil del grupo Mazapán)

• Jugar corporalmente con elásticos largos unidos en el extremo, en pequeños grupos y luego con el grupo total.


¡A CREAR MANDALAS!

• Pintar diseños ya impresos de mandalas con diseños infantiles. Se pueden construir móviles con ellos para decorar la sala

•Plegar papeles circulares y calarlos con tijeras, luego iluminar poniendo de fondo otro papel de color contrastante.

• Dibujar desde el centro hacia fuera a partir de un soporte de forma circular con un punto central marcado.

•Trabajar manchas por simetría tomando como base la forma circular plegándola por su diámetro.

•Realizar un mandala de grandes dimensiones entre todos comenzando con una forma generadora simétrica (estrella, flor, etc.) en el centro y continuándola luego por turnos.

•Utilizar los mandalas confeccionadas para decorar un árbol de navidad y tarjetas.

Observaciones:

Es importante realizar esta actividad en un lugar tranquilo y bien iluminado, con música suave o en silencio.La participación nunca debe ser obligatoria y se han de ofrecer varios modelos de dibujo para que cada uno pueda elegir el que más le agrade, y diferentes tipos de material plástico (marcadores, lápices, crayones , pintura, etc.).

BIBLIOGRAFÍA

Mandalas 2. Manual para la terapia con mandalas” Ruediger Dahlke
“Energía y fuerza a través de los Mandalas“Marion y Werner Küstenmacher.
“El libro de los mandalas del mundo” Shia Green
“El mundo de los mandalas” Elizabeth Mango
¿Pintamos mandalas?A partir de 5 años ilustraciones: Gloria Falcón
“Mandalas del mundo” (2) África, América y Oceanía Marie Pré


Haciendo clic en la imágen accederán a una excelente página de mandalas con movimiento y música(visto en el blog
Figuras y Formas de Mª José Rey)


Si quieren saber más sobre el tema pueden ver:

MANDALAS COMO INSTRUMENTO EDUCATIVO

MANDALAS PARA IMPRIMIR Y COLOREAR


MANDALAS PARA NIÑOS


jueves, 29 de septiembre de 2011

KAMISHIBAI, PLACER DE CONTAR Y CREAR...CUENTOS!!!!

Kamishibai, el placer de contar y crear cuentos

Kamishibai es un teatrito tradicional japonés que se usa para contar historias a los niños. Mediante unas láminas ilustradas el narrador va contando un cuento mostrando los dibujos según va sucediendo la historia. En este artículo descubrirás esta fascinante tradición milenaria para despertar la imaginación y la fantasía en tus alumnos fomentando así el gusto por la lectura y la escritura enriquecida por las herramientas 2.0.

Kamishibai, en japonés, quiere decir “teatro de papel”; esta forma de contar cuentos es muy popular en Japón, suele estar dirigido a niñas y niños pequeños que van a disfrutar de él en grupo, también es utilizado como recurso didáctico.
Está formado por un conjunto de láminas que tienen un dibujo en una cara y texto en la otra. su contenido, generalmente en forma narrativa, puede referirse a un cuento o a algún contenido de aprendizaje.
Veamos la Interpretación del kamishibai "las zapatillas mágicas" en el colegio "Francisco Javier Sáenz de Oiza" de Cáseda el día del Libro.
Un grupo de profesores entusiastas del kamishibai pertenecientes al CAP de Pamplona mantienen un blog en el que encontramos amplia información al respecto:
No cabe duda que anima a los niños a la lectura y a los que son mayores a escribir cuentos.
Buscando más información encuentro que la Editorial Sieteleguas nos ofrece en su web un práctico manual de utilización que podemos descargar en formato PDF, contiene prácticas ideas pedagógicas.
Editorial Sieteleguas
Os recomiendo la lectura del artículo en formato PDF de Carmen Aldama Jiménez titulado La magia del kamishibai, no cabe duda que magia tiene.
La web 2.0 nos abre nuevas vías para crear y publicar nuestras historias en sitios como Myebooks
Myebook - kamishibai - click here to open my ebook
Otro sitio que he conocido recientemente muy bueno para crear y publicar libros es Open Zine y para los más pequeños es muy recomendable Tikatok..
Así de bonito puede quedar un librito que colaborativamente realicen tus nativos digitales; haz clic y pasa las hojas.
Libro Tikatok piratas
Fascinado estoy con el tema y feliz de ver como una forma de contar historias que se originó en los templos budistas de Japón en el siglo XII vuelve a tomar protagonismo en las aulas enriquecida por las herramientas de la web 2.0.
Si te animas a llevar a cabo la creación de este tipo de cuentos con tus alumnos, por favor, incluye en los comentarios el enlace a los mismos.
Me pregunto ¿por qué no usar esta metodología para que los alumnos se cuenten unos a otros el tema de la Edad Media en clase de Ciencias Sociales? Podemos pedir la colaboración del profesor de plástica para realizar los dibujos y por supuesto el teatrito se fabricará en clase de Tecnología.
Tampoco sería mala idea poner en marcha un taller en el que enseñar esta técnica a los padres y a los abuelos de los chavales para que enriquezcan la biblioteca del centro con sus creaciones y participen activamente en la educación de sus hijos y nietos

miércoles, 31 de agosto de 2011

ABUELA GRILLO


Abuela'>http://vimeo.com/11429985">Abuela Grillo from Denis'>http://vimeo.com/user2921758">Denis Chapon on Vimeo.
http://vimeo.com/11429985'>http://vimeo.com">Vimeo.
http://vimeo.com/11429985

http://vimeo.com/11429985

martes, 23 de agosto de 2011

ESCRIBO CUENTOS PARA CHICOS VITALES-HORACIO CLEMENTE-

Horacio Clemente

“Escribo cuentos para chicos vitales, no para los escolares”

Publicado el 20 de Agosto de 2011

Desde una colección del Centro Editor revolucionó la literatura infantil de los ’60 con adaptaciones libres de relatos clásicos a los que les dio un fuerte sabor porteño. Hoy, a los 80 años, sigue escribiendo cuentos que sorprenden.
Es un escritor de cuentos para chicos que en 1966, época en que los autores de literatura infantil aparecían en la contratapa con letra chiquita, publicó cinco maravillosos cuentos en la colección Cuentos de Polidoro, del Centro Editor de América Latina (CEAL), dirigida por Beatriz Ferro. Esos cuentos (“Aladino y la lámpara maravillosa”, “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, “La bolsa encantada”, “El caballito volador”y “Simbad, el marino”) de un fuerte sabor porteño, sorprendieron por la manera en que estaban escritos,, inédita hasta ese entonces en la literatura infantil argentina. Horacio Clemente, de 80 años, descifra el núcleo de su narrativa a la que prefiere bautizar con una sigla pergeñada por él: LIJATE y cuyo significado devela en esta nota.

–Aquellos Cuentos de Polidoro, hoy en día son inolvidables para quienes los leímos siendo chicos y, a su vez, se los leímos a nuestros hijos. ¿Por qué son tan importantes?
–Hicieron época porque eran diferentes, por el diseño, las ilustraciones de Napoleón, y creo que lo que llamó la atención es que no los escribí para escolares. Yo escribo para los chicos de la calle. No son cuentos para vender en los colegios, sino en los kioscos. Si son más vitales es porque no están condicionados por la educación, la conducta, lo que se debe hacer, estudiar, leer. Están escritos para chicos que viven. Yo me crié en la calle, fue mi segundo hogar. Era más libre, más espontáneo, más vital. La escuela nunca me gustó. Fui un mal alumno, y hasta me costó terminar la secundaria. Allá, en Agustín Álvarez, de Palermo Viejo, donde mi papá era carnicero, la calle era mi libertad. A pesar de que era castigado sólo de palabra, yo sentía que en mi casa había un ambiente depresivo, y en la calle no sufría. Jugaba a la pelota, podía gritar. Eso fue todo lo que yo volqué en los Cuentos de Polidoro. Además, Beatriz Ferro no me dijo cómo los tenía que hacer. Por eso sentía que podía gritar escribiéndolos, como cuando jugaba al fútbol. Las adaptaciones que hacía eran totalmente libres. También tuvo influencia en mí la lectura de las obras de Rabelais, maravilloso autor renacentista francés, al que leí a los 22 años y que me marcó para siempre. Su lectura me quitaba el sueño. Lo leí en una extraña buena traducción del año ’44, porque es un autor intraducible, por lo difícil, por los modismos, por los juegos de palabras, el surrealismo. Rabelais dio vuelta el lenguaje.
–Los Cuentos de Polidoro eran adaptaciones de cuentos tradicionales y, sin embargo, la lectura sigue causando sorpresa, un gran interés ¿a qué se debe?
–El arte siempre es autobiográfico, tiene sentido porque expresa el ser oculto, el que no conocemos de nosotros. Pensándolo bien, creo que eso pasa con el desempeño de cualquier oficio. Le pasa lo mismo al carpintero, al albañil. Somos felices si expresa de nosotros ese ser oculto.
–¿Siempre sintió eso en su oficio de escritor?
–No. Tuve experiencias muy traumáticas al comienzo. Empecé escribiendo guiones para las historietas de Editorial Abril, lo hice durante cinco años. Hice más de 200. Eso era trabajar con basura: lenguaje simple, breve y lo más estúpido posible. Me digo ahora. No me gustaba hacerlo, pero lo hacía. Después me pasaron a la revista Siete Días, y entonces acaeció el episodio más traumático de todos: me pidieron una nota sobre el Delta bonaerense, una nota muy extensa. Estuvimos más de una semana para recorrerlo, hasta con helicóptero, donde el fotógrafo se arriesgaba para fotografiar. Allí conocí el interior de los sufrimientos de los pobladores: la desolación, la falta de medios, la pobreza. Yo era muy ingenuo, entonces presenté esa radiografía del sufrimiento humano, que la editorial me rechazó de pleno porque tenía que ser una nota para promover turísticamente el Delta. La tuve que rehacer cinco veces, hasta que salió. Quedé espantado. Todos me decían: “¡Qué buena nota!” Quedé mal de eso. En otras notas me tergiversaban lo que yo había puesto, o humillaban a los entrevistados, poniendo, en boca de ellos palabras que nunca habían dicho. Un día, tuve que pedir que respetaran lo que había escrito, porque quedaba mal con gente que había conocido. Hasta que un día me llamaron de EUDEBA para trabajar en la promoción de la editorial en los medios: allí estaba feliz. ¡No tenía que escribir más! Ahí me encontré al lado de intelectuales que admiraba. Después del golpe de Onganía, me llamaron al CEAL, y allí pude escribir esos famosos cuentos.
–Hoy usted sigue escribiendo y publicando cuentos que son sorprendentes, vibranes, imaginativos. Como “Una amiga que tuve”, o “La gallina de los huevos duros”. Sin embargo, tuvo una época en que dejó de escribir, desde 1966 al ’79 ¿Por qué?
–No sé. No se puede explicar todo. Estaba enojado con los intelectuales, con la literatura, y abandoné. Entonces me dediqué a la fotografía. “¿Qué, no escribís más?”, me preguntaban. “No: soy fotógrafo”. Estaba muy contento con eso, aprendí laboratorio. Estaba horas en el laboratorio. Días enteros en la oscuridad total, metiendo las manos en el ácido, que era peligroso. Expuse varias veces. Hasta que en el ’79 me entró otra vez el fierrito de la literatura. Todos me habían olvidado, había perdido las conexiones, la gente era otra, pero pude volver a publicar porque algunos se acordaban de aquellos Cuentos de Polidoro. Así publiqué “A vuelo de pájaro”, inspirado en una foto que había hecho de una mujer gorda que tenía un canario suelto en la casa. Luego “La nena que parecía un perro”, “La gallina de los huevos duros”, que publicó Canela.

Clemente saca un álbum y me muestra fotos suyas de esa época en que no fue escritor: en ellas existe la otra mirada, una mirada de lo que otros no ven, la sospecha, lo oculto. Algunos dicen que después de haber visto fotos de Clemente, empezaron a hacer fotos de otra manera. Recuerda y se ríe: “No hice más fotografía. Ahora salgo de vacaciones y no llevo la cámara. ¿Me pasó lo mismo que con la escritura antes?”

–Usted dijo que teme escribir literatura disfrazada de autoayuda. ¿Por qué dijo eso?
–Porque es lo que vende: “La muerte no existe, tengo que ser optimista, ¡tú puedes!” Y yo tengo una visión pesimista con respecto al destino del hombre. Por eso es muy difícil escribir para chicos, sobre todo para los más chiquitos, porque como adultos escribimos de las cosas que a nosotros nos preocupan, pero ¿nos preguntamos qué es lo que le puede preocupa a un chiquito de tres años? Es fácil hacerlo a lo tonto: escribo un cuento donde el nene se lava los dientes, para que los padres puedan decirle a su hijo: ¿Ves cómo fulano se lava los dientes? Y eso vende mucho: es la llamada literatura infantil, pero no hay arte. Yo no sé qué es la literatura y el arte, pero sí sé que este malentendido se usa mucho para vender. Se habla de que los chicos no son tontos, pero en la práctica…Las editoriales están sometidas a la venta en las escuelas: no tiene que haber palabras que el maestro tenga que explicar, porque el maestro también está sometido ¡por los padres! Una sola protesta de un padre les mueve el piso. Basta que uno solo se queje. Y esto repercute en las editoriales. Y el escritor se somete.
–¿Qué es LIJATE?
–Es una sigla inventada. Significa: Literatura Infantil Juvenil Adulto Tercera Edad. Es irónica, pero explica una verdad. Hay cuentos que juntan a un chico y a un adulto porque los dos disfrutan. A nosotros nos pasa como lectores, Y eso es lo que me gusta escribir, LIJATE. Para el chico y para el padre. Cuando escribo pienso en un lector ideal, y muchas veces soy yo, o ese chico que soy yo. Un buen ejemplo de esto me parece un cuento que mi nieta le pide a su mamá que le lea todas las noches, y que es un cuento de Adela Basch, “Todo en tren”, donde el humo del tren va formando palabras y las va transformando. Cuando lo leí me emocionó! También sucede con poemas de Gabriela Mistral que me resuenan como rondas de niños, como “Canciones de cuna”, “Rondas”, “La desvariada”, “Jugarretas”, “Cuenta-Mundo”, “Casi escolares”, e “Íbamos a ser reinas”. Esos poemas sí son como para que también los muy niños puedan escucharlos, recitarlos por sus mayores, y los mayores los vamos a recibir, al leerlos, con emoción, porque además de ser tan afectivos están muy bellamente escritos. Al volver a leerlos me resonaron como ayer, y allí encuentro sin duda esa literatura que no es para ninguna edad en particular, porque el ser humano está en ella. <